miércoles, 16 de mayo de 2018
OXÍMORON
Mujer nocturna:
-Oscura luz que de tus ojos emana,
intensa mirada débil que apaga la oscuridad
-Las rectas curvas de la visión
engañosa que en un acuático estanque ilusorio se refleja al sumergir una línea
curva
Real sueño, ilusión verdadera de
tu pequeña grandeza, eres tú, Alma transparente un témpano cálido de sólida
liquidez.
DULCE SERENIDAD
Dulce serenidad
En la sombra de tus besos
Un perfume que se desliza
hasta el corazón.
Vapor de vasta serenidad
Ojos de tu luz
El instante de un beso
Fruto de tus labios
Dulzura que regalas.
viernes, 4 de mayo de 2018
Lobrego
Lóbrego. Insano cristal en el umbral
Vapores azules: exasperación; dolor sin nombre.
Su rostro desapareció del reflejo
En una tarde evaporada,
Ella se desvaneció…
LEOPRICO – EL HIPOPODA
Soñó una luz fría, muy lunar, abrió
su mente y su espíritu entro en ella…
Quiso saber a dónde iba, solo veía
un bosque todo blando: árboles, hojas; incluso la tierra tenía un resplandor
blanquesino; y a veces unos animales que nunca dormían les movían los ojos.
Inquieto tocó su mano blanca y
suave, la sierva se despertó y miró al incauto: en su cara se dibujó un gento
de asombro, la amargura lo enmascaró. Ésta se levantó yéndose a otro lugar
fuera y olvidado, dejando una estela de blancura sobre el mundo azul-negro que
se dibujaba, que pisaban, que los envolvía.
A la mañana siguiente y dorada se
oyó un llanto. Leoprico no durmió aquella noche grande, estuvo velando en la
antorcha lunar. En seguida su propio llanto lo asustó, su espíritu lo
abandonaba; su dolor lo inundaba. Se tiró al suelo alzó su mano y una lagrima
de sangre corría por sus labios.
El suelo era ardiente y amarillo y
así caminaba hasta la fecha antigua y transitante. Quería llegar al sol y decir
adiós, solo pudo arrastrarse y llegó a un árbol de luz y encontró una hoja
dorada que tenía escrito el nombre de su nombre…
La inmensidad del deseo
Inmensidad del deseo, si hay en el
corazón una luz que estalla y crea el
mundo y lo revienta.
Primero veré tu rostro que no se
olvida ni se memoriza, porque es, en la luz de las estrellas, en las
infatigables nubes, en el aroma de las flores, en la suavidad del viento y
donde todo permanece. Ni siquiera la lluvia besará tu reflejo…
En las afueras del deseo ya nada
existe…
Mujer gélida
Yo, estaba silencioso atrás de la puerta;
Después vino una mujer fría, blanca,
Delgada, lunar y sonámbula; con cara de espanto.
Alzó su brazo y al cielo gritó:
¿En dónde está la luz?
KAFKIANO
Atrapado en un sueño Kafkiano,
Para despertar en una pesadilla dantesca,
Pronunciando epónimos que surgen en la cercanía
Del rostro de la experiencia.
¿Cuándo despertaremos siendo otros, tal vez un vil insecto?
No nos arrastraremos por pisos sucios lodosos fríos húmedos,
No nos aplastarán, creceremos hasta el cielo, tocaremos las
nubes y caeremos al abismo infernal que traspasaremos a toda costa. No nos
torturarán, no nos castigarán no
arderemos en azufre. Seremos nosotros y despertaremos con una suave
almohada bajo nuestra cabeza….
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